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Mostrando las entradas de marzo, 2023

Con prisas

  Escribo este artículo un sábado a la mañana desde el living - comedor de la casa de mi trabajo después de correr para llegar a tiempo.  Me enseñaron que la puntualidad es sinónimo de respeto, es más, hay una famosa imagen que contiene los minutos de antelación y lo que significan. Pero para mí, además de eso, la puntualidad tiene un trasfondo de tranquilidad. De no ir con prisas , de andar despacio.  Por eso si tengo que salir a algún lugar trato de estar lista varios minutos antes. De prepararme varios minutos antes. Pero así y todo parece que siempre hay algo por hacer. Y las prisas nunca se alejan. Hay días donde no me importa pagar ese precio si la causa es abrazar un rato más a alguien que amo o dejarle listo el mate al próximo que se levante para que pueda arrancar la mañana más tranquilo y a gusto. Como esas tengo mil excusas para ir con prisas y en algún punto, es satisfactorio llegar justa pero sabiendo que tuve un rato más de algo que me hace bien. Es hermoso...

Expertos Opinologos.

  Hago una aclaración antes de arrancar, esto es solo una opinión personal, no va en contra de nadie pero si te sentís tocadx es porque algo no estás haciendo bien... Decir que es una opinión es un poco contradictorio con el título de este artículo, pero quería tocar el tema porque ya no me parece nada divertida la situación.  No es necesario que les explique lo que es opinar porque es algo que sabemos hacer desde que aprendimos a hablar. Cuando somos niños no tenemos problema en opinar sobre la ropa de algún amiguito o de si es lindo o linda. Pero a esa altura nadie se imagina de lo que una acción puede ocasionar.  Llegamos a la adultez y parece que una de las habilidades más trabajadas en nuestra vida ha sido la de opinar. ¿Quién nos creemos que somos? ¿Quién nos ha dado la llave para opinar de la vida o el accionar de un otro? Pues nadie, ese es el tema.  Para explicarlo mejor analicemos a la vida de los demás y a tu vida como una puerta. Si alguien cuenta algo y ...

Elijo ser y no parecer

  A veces se me ocurre pensar que no sé nada de nada. Que todo me es ajeno y que todo lo puedo confundir y crear un nudo en mi cabeza. A veces hago esfuerzos sobrehumanos para entender completamente el significado de las cosas, tanto que termino con un dolor de cabeza insoportable. Me gusta que no queden cabos sueltos y si los hay, mejor no meter la nariz en ese asunto.  No suelo tomarme a la ligera lo que me dicen, al contrario, me gusta hacer caso a lo que me dicen los demás. Si alguien tiene sueños o miedos, ¿quién soy yo para no escuchar esas cosas? Al contrario, qué precioso que me consideren para acompañarlos. Me distraigo con mucha facilidad, más que nada cuando tengo algo en la cabeza que hace rato que me hace ruido. No me gustan las cosas inacabadas o dudosas, me asustan. Mi necesidad de tener todo bajo control a veces me abruma. No siempre me permito disfrutar y en más de una ocasión me pregunto por qué no estoy siendo productiva. Soy muy "ingenua" dirían por ahí, p...