A veces se me ocurre pensar que no sé nada de nada. Que todo me es ajeno y que todo lo puedo confundir y crear un nudo en mi cabeza. A veces hago esfuerzos sobrehumanos para entender completamente el significado de las cosas, tanto que termino con un dolor de cabeza insoportable. Me gusta que no queden cabos sueltos y si los hay, mejor no meter la nariz en ese asunto.
No suelo tomarme a la ligera lo que me dicen, al contrario, me gusta hacer caso a lo que me dicen los demás. Si alguien tiene sueños o miedos, ¿quién soy yo para no escuchar esas cosas? Al contrario, qué precioso que me consideren para acompañarlos.
Me distraigo con mucha facilidad, más que nada cuando tengo algo en la cabeza que hace rato que me hace ruido. No me gustan las cosas inacabadas o dudosas, me asustan. Mi necesidad de tener todo bajo control a veces me abruma. No siempre me permito disfrutar y en más de una ocasión me pregunto por qué no estoy siendo productiva.
Soy muy "ingenua" dirían por ahí, pero no suelo desconfiar de la gente, si alguien me dice algo es porque debe ser verdad, no tengo por qué desconfiar, al contrario me gusta mucho la sinceridad y que las personas sean directas. Aunque duela.
Digo la verdad y soy muy mala guardando secretos, los míos porque los demás están bajo llave, tanto que tengo la costumbre de ir y venir preguntándome cómo voy a decir lo que traigo escondido. Me dan miedo los comentarios de los demás y perder el papel de "perfecta e inteligente" pero poco a poco voy solucionando ese tema.
Me he vuelto más consciente de lo que digo y pienso dos veces antes de mandar a freír churros a alguien, no tengo ganas de meterme en discusiones que no van a llegar a ningún lado y a las malas aprendí que, por mucho esfuerzo que haga, si alguien no quiere ver lo que tiene enfrente no es problema mío.
Me alejo cuando siento que sobro y tengo inseguridades con respecto a cómo me ven los demás. No soy fácil de entender y es raro que tenga un grupo de amigos muy grande. A veces me debato entre la idea de agradarle a todo el mundo porque "no hago nada mal", pero hace un tiempo entendí que no se trata solo de hacer sino de conectar. Y si algo no es para uno, si no existe una conexión real de esa que te hace vibrar y sentirte mejor, entonces que no haya nada. No estamos para perder el tiempo con gente que no nos aporta.
Soy correcta y educada, me gusta dar buenas impresiones pero, cuando algo no me gusta, me siento incómoda y quizás doy mi opinión demasiado rápido. Tengo que aprender a controlar esos impulsos.
Si me levanto a las 6:30 am, mi mente también lo hace y aunque no diga "buenos días" poco a poco nos entendemos mejor y sabe cuando darme tiempo para relajarme y cuando empezar a trabajar progresivamente.
Probablemente, como yo, también tenes muchas cosas que ves pero no asumís lo que sos. Y sé que puede ser por esa necesidad de perfección que nos han metido en la cabeza, pero déjame decirte que no son más que mentiras de algunas personas que alguna vez quisieron detener la evolución. No vas a ser perfecto, no importa cuánto te esfuerces. Trabaja para conocerte mejor, para aprender a crear lazos que te hagan crecer, para poder tomar decisiones y decir lo que pensas sin miedo al que dirán, valórate y acepta todo lo que sea parte de vos.
Sin más que agregar, te agradezco que hayas venido un lunes más a conversar conmigo. Reflexiona por un momento sobre lo que sos e insistí en vos.
Te quiero y te deseo lo mejor para esta semana, no importa cuando leas esto, anota lo siguiente:
ERES MUCHO MÁS DE LO QUE TE HICIERON CREER QUE ERES, ANÍMATE A DESCUBRIRLO.
Pauly💜

Comentarios
Publicar un comentario