Hola gente, espero estén super bien, a los que están cursando en alguna facultad o algún nivel escolar ¡Felices y merecidas vacaciones!
Tenía un artículo casi listo para subirles pero volviendo del último día de facultad pensé en algo que les va a interesar mucho más.
La cuestión es la comparación que hacemos con los demás dentro del ámbito escolar. Sucede que, como la gran mayoría de las personas, suelo ver mis defectos en lugar de mis virtudes pero con la gente me pasa lo contrario, veo lo bueno en lugar de lo malo.
En el ambiente que involucra estudio es mucho más notorio porque solemos realizar la comparación con nuestros compañeros de curso y esto no suele ser nada bueno para nuestro desarrollo, nos hace sentir vulnerables y en una constante pelea por llegar a ser mejor que el de al lado.
Dentro del ambiente educativo he comprendido que compararnos es solo una pérdida de tiempo y paso a explicarles por qué:
Los años que estudies son de formación, ya sea que estés cursando una carrera o sigas en el secundario, son los únicos donde nadie va a esperar algo de vos, me refiero a que no corre riesgo tu sueldo o la permanencia en tu puesto de trabajo o el hecho de alcanzar algún rango más alto, tampoco tenés un jefe detrás que necesite que termines los trabajos a tiempo (solo tu conciencia con los tp 🤪); entonces es este el momento en donde lo principal radica en enfocarnos por pulir y desarrollar todas las capacidades que sepamos y creamos necesarias para poder hacer un buen papel dentro del mundo laboral. La pelea por quién es mejor nos limita a no poder pedir ayuda por no mostrar debilidad, a no poder fallar cuando quizás es lo que nos va a impulsar para lograr nuestras metas, a no poder sentirnos cómodos con la mirada crítica sin pensar que somos un fracaso.
Es en este momento donde me digo y te digo que esa pelea por alcanzar algún nivel mayor que el de al lado no tiene lugar en un espacio educativo, es allí dónde más tenemos que aferrarnos a esas personas que hoy tienen lo que nosotros no, mirarlos, preguntarles cómo lo han logrado y cómo pueden ayudarnos. Es este el momento en el que nos toca como estudiantes soltar la mochila de las apariencias o los logros y hacernos con la otra, la que viene llena de humildad y ganas de aprender.
Disfrutemos de que tenemos personas talentosas alrededor que están dispuestas a volcar parte de sus capacidades para que vos y yo podamos aprender, crecer y mejorar.
En conclusión te digo que, la comparación nos ayuda a poder ver qué es aquello que tenemos que seguir nutriendo, que es este el momento para hacerlo y que, si sabemos utilizarla ahora, en el momento que salgamos de estudiar, vamos a ser personas capaces de ver en el otro no sus defectos sino, sus cualidades las cuales merecen reconocimiento y admiración.
Al final del día, vos también sos el sujeto de comparación de alguien más. Seamos compañeros y generosos con lo que nos fue dado. Compartamos lo que hemos aprendido y busquemos con humildad aprender de aquellos que están dispuestos a enseñar.


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