Buenos días gente bonita, subo esta entrada que tengo escrita hace días pero no editada. Espero la disfruten tanto como yo...
Ufff la incertidumbre. Como cuesta el no saber si va a ocurrir eso que deseamos que suceda. Cuán angustioso se vuelve el camino de aquel que se conduce sin un plan, sin un respaldo ante esas situaciones.
¿Te ha pasado? A mi cientos de veces.
Aunque la gran cuestión es ¿Y qué hago? ¿Qué más hay después del fracaso?
Es doloroso, en cuestión de minutos perdemos el rumbo que una vez estuvo tan marcado en nuestras vidas. Yo soy una persona que necesita el maps, por ejemplo, cuando va a un lugar nuevo. No me meto a ningún lado sin saber por dónde tengo que ir, que calles recorrer, supongo que me siento más tranquila; algo así sucede con trazarnos un camino. Pero ¿sabés cuál es la mayor tranquilidad? Que sé de dónde salgo y hacia donde me dirijo. Al momento de trazar un plan, así es, sabemos dónde estamos y marcamos una recta con un final asegurado. Pero ¿Qué pasó con nuestro final? ¿Qué hago si no llega como lo espero?
Mira, si te tengo que dar un consejo, antes que nada, no te exasperes. Probablemente te salpiquen muchas emociones encontradas, pero no te alteres. Atendé a todas esas dudas, mira al miedo, a la incertidumbre a los ojos, por más de que estén llenos de lágrimas de enojo o frustración. No hay más remedio que aceptar lo que está ocurriendo, de la forma en la que mejor te salga. Pero sola. Porque nadie va a entender al principio que es lo que te afecta tanto. Vos sí. Eso es lo primero que tenés que validar. Los consejos de cómo salir los pedimos después.
Ahora quédate con vos.
Cuando se cierra una puerta se abre otra dicen. Yo creo que es cierto. De alguna manera siempre viene a vos una nueva oportunidad de hacer las cosas. Nada al final es tan complejo. Hay soluciones, solo tenemos que salir a buscarlas. Pero escucha esto "soluciones" no dije nuevos planes. Segundo y antes de cambiar de camino, proba de nuevo.
Dale una segunda oportunidad a eso que no salió como esperabas, pero esta vez cambiando lo que no funcionó. Pidiendo ayuda. Saliendo de esa imagen de superhéroe que puede con todo y aceptando el consejo del otro. Ahora, si la puerta se cerró y ya no hay forma de abrirla, entonces sí, cambiemos de camino. Pero está vez, teniendo en cuenta que hay un margen de error. Que las cosas pueden no salir como esperábamos, por más seguras y fuertes que seamos.

Y qué divertido es empezar de nuevo. Que divertido es preguntarte ¿Y qué si no sale cómo espero? Y NADA. Podés volver a intentar o volver a empezar. No hay algo que cambie fuera, solo vos, siendo un poquito más consciente que antes de todos estos cambios que pueden ocurrir. Entender al éxito y al fracaso como partes de una misma moneda. No es una u otra, es las dos. Eso es la vida a veces, un compendio de fracasos y éxitos en simultáneo que te van puliendo y formando día a día.
Es más, te digo algo... No sirve mucho quedarse lamentándose por lo que no fué. Duele mucho sí pero si buscas vas a encontrar que hay una nueva oportunidad esperándote al otro lado de todo ese lamento.
Gracias por bancar otra entrada más. Seguime en mis redes para más contenido ❤️
Nos vemos!!!
Pauly 💜
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